Los vecinos lo lograron. Con lucha y organización, consiguieron que el MADES suspendiera la Declaración de Impacto Ambiental del Consorcio Victoria, la empresa que instaló una planta asfáltica contaminante al lado de las viviendas de familias de Reducto y Lérida.
Esto no fue un regalo de nadie. Fue el resultado de vecinos que se organizaron, denunciaron, insistieron y no aceptaron que les impongan una industria contaminante en el patio de su casa.
En esa lucha no estuvieron solos. Sylvia Villalba acompañó a los vecinos desde el primer momento y apuntaló el reclamo, poniendo su experiencia de defensa ciudadana al servicio de una causa justa.
Sin esa Declaración, el Consorcio Victoria ya no debe operar en el lugar. Así de simple. Una planta asfáltica no tiene nada que hacer en medio de un barrio residencial. Su lugar es una zona industrial, como corresponde.
Por eso hoy celebramos. Celebramos una victoria contra la injusticia y contra quienes creen que pueden pasar por encima de la salud y la tranquilidad de los vecinos.
Pero que nadie se confunda: esto no termina acá. Los vecinos van a seguir alertas, vigilando que la suspensión se cumpla, hasta que el Consorcio Victoria se mude a una zona industrial.
Esta es la prueba de lo que siempre decimos: cuando la comunidad se une y se organiza, no hay poder que no tenga que escuchar.
La lucha continúa.
¡Luchemos Juntos!